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LOUIS & BEBE BARRON: B.S.O. FORBIDDEN PLANET

LOUIS & BEBE BARRON: B.S.O. FORBIDDEN PLANET

Louis & Bebe Barron. B.S.O. “Forbidden Planet”

Louis & Bebe Barron

Louis & Bebe Barron

Viajemos atrás en el tiempo para aterrizar en el año 1948.

Durante la boda, el primo de Louis hizo a la curiosa pareja el regalo perfecto: un cassette magnético grabador. Tan solo eso hizo falta para que Louis y Bebe comenzasen a grabar sus sesiones de jugueteo con los sonidos mientras experimentaban con la esencia de los mismos. Distorsionaban y deconstruían sonidos aunque en un ámbito todavía muy limitado y primitivo en cuanto a herramientas e instrumentos. Louis aplicaba a sus conocimientos de electrónica los teoremas que el matemático Norbert Wiener (fundador de la Cibernética) había desarrollado en sus publicaciones para crear circuitos electrónicos llamados “Anillos Modulares”, a los que sometía a sobrecargas de energía para conseguir así la emisión de sonidos de diferente tono e intensidad.  Con un único inconveniente: estos sonidos eran únicos e irrepetibles, ya que los anillos modulares acababan completamente quemados e irrecuperables después de una sesión de trabajo. De ahí que un simple grabador magnético de primera generación pasase a ser el elemento clave en esta historia. Así crearon en 1950 “Heavenly Menagerie”, la primera composición de música electrónica para cassette de la historia. Embuídos ya completamente en su espíritu creativo, Louis y Bebe construyeron su propio estudio casero, posiblemente el primer “Home Studio” de la historia y, mientras Louis se dedicaba a construir y destruir circuitos para generar sonidos, Bebe pasaba las horas cortando y pegando cintas para así crear sus propias composiciones. Durante las sesiones de experimentación se añadían, por primera vez, efectos a los sonidos tales como reverberaciones o delays y también fueron destacables sus manipulaciones físicas de las cintas magnéticas y así acelerar o decelerar sonidos para deformarlos (herramienta que más tarde aparecería aplicada a los tocadiscos con el nombre de “pitch”).

Gracias a sus primeras composiciones, se ganaron cierto prestigio entre los artistas más vanguardistas de la época, lo que les llevó a formar parte del movimiento Avant-Garde neoyorquino y gracias al cual lograron establecer contacto con otros artistas de su rama como David Tudor, Karlheinz Stockhausen o John Cage.

En 1956 se estrenaba en todo el país “Forbidden Planet”. De esa B.S.O se ocuparon Bebe y Louis, creando una serie de tracks 100% electrónicos que acercaban estos sonidos delirantes y extraños, por primera vez, a la gran masa pagana. La gente parecía enloquecer en las salas en las que se proyectaba el film. Se sentían aterrorizados e inquietados por aquellos sonidos marcianos que la cinta emanaba. Aplaudían fascinados con los espectaculares sonidos del aterrizaje de la nave espacial C-57D. Como hipnotizados acudían en masa a los cines de todo el país. Tal fue la euforia, que los responsables de la Academia de cine se fijaron en ellos como favoritos para recibir aquel año el premio a la mejor B.S.O. El premio no recayó en ellos, sino en su trabajo.

En el último momento antes del estreno de la película, la denominación Electronic Music by fue sustituida en los títulos de crédito del film por el ambiguo término Electronic Tonalities (tonalidades electrónicas), para describir el trabajo del matrimonio Barron, que había invadido diversos terrenos como los efectos sonoros y la propia música, y también para evitar susceptibilidades y posibles acciones legales por parte del poderoso sindicato de músicos cinematográficos estadounidenses, al que los Barron no pertenecían. Como su obra no se ceñía a los cánones de lo que entonces se consideraba “música”, nunca fueron aceptados en la Musicians’ Union, lo que provocó que tras Forbidden Planet nunca más pudieran componer una banda sonora para una película de Hollywood.

La eliminación de numerosas escenas de la película conllevó la supresión de la música que las acompañaba, que desgraciadamente no se conservó.

oficinas Johnson Wax - Frank Lloyd Wright

oficinas Johnson Wax - Frank Lloyd Wright

Frank Lloyd Wright Oficinas Johnson Wax.

Una fábrica que se adelantó a su tiempo, construida-por encargo de la multinacional-en 1939 y soportada por flacos pilares que parecen sujetar inmensos platos llanos.

Las paredes de este edificio totalmente futurista, que contemplado ahora es puro retro sci-fi, quedan ahora libres de todo peso y las columnas se alzan entre ellas al estilo de Creta.

Wright consigue un lugar lleno de luz cuya masa abstracta externa alberga una verticalidad interior de formas extremadamente elevadas, hasta entonces inédita en Wright y en la arquitectura americana en general. Se puede planear por los infinitos espacios que encierra la fábrica.

Los sonidos voladores creados por Bebe y Louis Barron sirvieron de banda sonora para el clásico film espacial FORBIDDEN PLANET (1956). Esta fue la primera vez que Hollywood utilizaba la electrónica de vanguardia en una película comercial con resultados sorprendentes. Circuitos y retroalimentación son usados como generadores de una atmósfera inquietante. Me da la sensación de que esta innovadora pieza es como un viaje al interior de la Johnson Wax.

Imagino miles de objetos invisibles aunque audibles recorriendo el aire del templo, atravesando las finas columnas para filtrarse por la gran sala. Las notas concretas de los Barron, carentes de cualquier melodía y referencia instrumental, crecen en intensidad y volumen como un contador Geiger, al acercarse a un pilar monolítico en forma de papiro abierto. Pienso que recorren uno a uno los rincones ocultos de este edificio magnético, desarrollo orgánico de un espacio industrial que también dominaba Wright.

 

oficinas Johnson Wax - Frank Lloyd Wright

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